"Quiero disculparme por tu comentario porque, ciertamente, es mi culpa que lo digas por no haber aclarado desde un inicio que TU OPINIÓN ME VALE VERGA. :)"Y hubiera sido un post más de no ser por la respuesta de un extraño (todo metique ) que decía así:
"Sea quien sea caíste en su juego, si te vale verga no tenías que haber comentado sobre el mismo, dude."
Entonces pensé: "Pero qué buen ejemplo, debería explicar más con otro comentario para dejar este asunto claro". Entonces escribí lo siguiente:
"Mi querido mevalesverga, he notado que confundes mi valeverguismo.
Cuando digo que me vale verga, es a modo de aviso y no de opinión sobre otra opinión, pues sería redundancia. Aviso, refiero, para que no caigan en el ingenuo error otra vez de creer que lo que me van a decir me importa un carajo. Aviso. Petición -si quieren- de silencio, de paz, de condescendencia y civilidad. ¿Ya ven que no es tan difícil? Agradezcan que no me valen tanta verga."
Luego antes de publicar pensé: "¿Y por qué carajo les tengo que explicar lo mucho que me valen verga? A final de cuentas es eso, poca o mucha, me valen verga." Así que no publiqué nada, pero lo malo es que van a seguir y seguir opinando y tendré que soportar sus lloriqueos sólo porque no pueden entender que me vale verga. Entonces ya no supe si me valía verga o no y pues qué feo que confundan a uno así, porque ellos ni en cuenta y así la cosa.