¿Cuánto se han movido la tierra, el sol, los planetas y la galaxia desde ese incierto punto en el que yo me uní a este viaje? ¿Cuánto se ha expandido el cosmos y qué habrá cambiado dentro de él en este tiempo? Son cosas que me intrigan.
Lo que sí sé es cómo ha cambiado la tierra, las personas, yo mismo. En diez mil días la vida me lo ha dado todo. Ha habido dicha, dolor, escasez y abundancia, amor, sorpresa y decepción; encuentros hermosos y pérdidas irreparables. En diez mil días te da tiempo de ser muchas personas, de crearte y destruirte y volverte a armar. Alguna vez quise detener la cuenta antes de llegar esta fecha. Hoy agradezco que no lo hiciera y estoy ansioso de saber cómo será todo dentro de otros diez mil días. Ojalá me encuentre con un yo mejor, con un mundo mejor, en una sociedad mejor. Pero no quiero sólo desearlo, quiero luchar por ello, agradecido de cada día que me acerque a esa nueva fecha, de cada nueva oportunidad, cada escalón.
Así voy a celebrar este día. Con la promesa de que valdrá la pena repetir la cuenta. De que lo haré mejor, me esforzarse más, viviré más. Diez mil días ya pasaron, ya están atrás. Vienen diez mil nuevos regalos para celebrar.
Empiezan hoy.
martes, septiembre 12
viernes, agosto 18
Lealtad
Soy un lobo. Así que mi manada es lo más importante para mí. No puedo evitarlo. Amo sin medida y lo doy todo por los míos. Pero mi amor, mi lealtad y mi honor no son incondicionales. Espero lo mismo de la gente a la que le doy mi corazón, mi tiempo y mis esfuerzos. Y no sólo lo espero como un ideal, constantemente se los recuerdo y les digo lo que quiero y necesito de ellos, así que no me molesta en lo más mínimo mostrarle los dientes y darle la espalda a alguien que no valore lo que doy de mí.
No soy de reclamar las faltas contra mí, pero recuerdo. Así que no voy a respetar mi palabra con quien no respeta la suya. No soy esclavo de mis ideales.
Y no me voy a sentir mal al respecto porque sé que fui honesto y di lo que tenía que dar. No guardaré rencores y no esperaré o alegraré por la desgracia de quienes deje atrás. Sé que odiar no es mi estilo. Pero para mí ya no están, ya no son mi manada. Que se queden con mi recuerdo bueno o malo. Yo haré lo mismo y continuaré mi camino, mostrando los dientes y mordiendo de ser necesario si me intentan seguir.
Mi mayor lealtad debe ser conmigo mismo y me cuesta mucho aceptarlo. Ya no me voy a quedar donde no me aprecian, dónde abusen de mi buena voluntad, dond estén a medias, donde no sea feliz.
Elegí ser un lobo, no nací como uno. Pero no lo elegí sólo porque admiraba su fidelidad, sino por su fiereza y brutalidad. El lobo es una bestia salvaje, libre y letal.
El mayor error de la gente es creer que un lobo puede ser domesticado. Pero los lobos existen para otros lobos.
martes, agosto 8
Hubiera
Que lástima de todo, porque lo eres todo. Eras. Hubieras sido.
Porque te hubiera cantado, escrito, besado y abrazado tanto como respirado, te hubiera dicho lo hermosa que eres hasta el cansancio y hasta te hubiera hecho el desayuno si alguna vez te hubiera despertado. Te hubiera llamado sólo para escuchar tu voz y te hubiera acompañado y apoyado no importa qué o cómo o dónde.
Pero igual y también te hubiera perdido, como he perdido tanto. O tal vez hubiera descifrado ese algo inexplicable que tanto me fascina en ti y hubiera encontrado que no hay misterio y hasta hubiera terminado diciendo que ni lo hubiera intentado.
No sé si todo esto fue algo bueno o malo. Lo único que sé es que si no hubieras sido como fuiste y has sido, yo no sería como voy a ser ahora. Porque ya no voy a ser, porque pos oye.
Me alegra, me consuela, que al menos no podré decirme "lo hubiera intentado".
Porque te hubiera cantado, escrito, besado y abrazado tanto como respirado, te hubiera dicho lo hermosa que eres hasta el cansancio y hasta te hubiera hecho el desayuno si alguna vez te hubiera despertado. Te hubiera llamado sólo para escuchar tu voz y te hubiera acompañado y apoyado no importa qué o cómo o dónde.
Pero igual y también te hubiera perdido, como he perdido tanto. O tal vez hubiera descifrado ese algo inexplicable que tanto me fascina en ti y hubiera encontrado que no hay misterio y hasta hubiera terminado diciendo que ni lo hubiera intentado.
No sé si todo esto fue algo bueno o malo. Lo único que sé es que si no hubieras sido como fuiste y has sido, yo no sería como voy a ser ahora. Porque ya no voy a ser, porque pos oye.
Me alegra, me consuela, que al menos no podré decirme "lo hubiera intentado".
sábado, junio 24
Games
Llevas cuánta vida frente a mí, mirándome con tus minúsculos ojitos ciegos pero no más ciegos que los míos.
Tus ojos lloran y tus labios ríen. Río de palabras, fotones dulces. Me va a dar algo en cualquier momento pero no voy a dejar que notes nada porque ya no vamos a jugar.
Yo juego y pienso. Tú sólo ríes.
Pienso que sí quisiera las arrugas y las canas que según yo ya me tocan, para que te voltees de pena y huyas, porque oye, qué viejo y qué oso.
Pero tampoco remilgo por estar aquí. Si no solo el diablo sabría dónde.
Pero no creas que estoy feliz tampoco, viéndote en la cara la arrogancia de saber que sin siquiera jugar ya me ganaste.
Pero sí, ya me ganaste.
jueves, marzo 9
Ven, levántate
Todos nos hemos caído. Yo también, no te imaginas cuántas veces.
No te acongojes. Yo sé que no puedo levantarte aunque se me esté quemando el corazón de no hacerlo porque lo sé, está asqueroso ahí abajo. También sé que no puedes creerme, pero yo te entiendo. Ahora no lo ves, pero todo esto tiene un propósito. Como cuando debes meter el metal recién moldeado al fuego para volverlo duro.
Tienes mi fe. Tú sabes qué rollo. Sé que vas a estar así más de lo que yo quiero, porque lo que quiero para ti es que estés así exactamente nada, pero te tocó y tú puedes.
No te preocupes por cómo me dejas, duele, pero la vida duele. Yo sé, yo sé. Es curioso cómo la vida me ha puesto para ti en el extremo exactamente contrario de la última vez que viví algo como esto. No todo es un ciclo infinito de repeticiones, pero sí se llegan a dar vueltas simétricas de vez en cuando.
Pero bueno, sólo quiero decirte que no estás sola. Que yo te admiro y que sé que sabrás levantarte y que no te vuelvas a caer nunca cuando ya estés arriba. Yo tampoco me dejaré caer y sé que nos veremos del otro lado.
miércoles, marzo 8
La verdad
Siempre he encontrado fascinante y terrible lo que hace nuestra memoria con los hechos y a su vez el tiempo con nuestras memorias.
Cuánto no los abaratan, los difuminan, los desdibujan hasta que no queda más que el sueño de otro sueño. Entonces los actos más heroicos, los más grandes gestos de amor, los más felices momentos y las más hermosas experiencias se vuelven una carta inconclusa y tachada y rayoneada escrita para alguien más que tomará nuestro lugar y la leerá casi con ceguera y desdén.
Se vuelven nuestras memorias un oscuro espejo que nos muestra cuán imperfecta es la condición humana. Cuán impotente e incapaz es nuestro cerebro para procesar una realidad tan enloquecedoramente agobiante.
Entonces nunca vemos verdad ni realidad en el pasado porque éstas se esconden sólo en quien abandona esta búsqueda, quien prescinde del "yo" y se resigna al presente, al infinito lugar medio entre todo aquello que nos empujó hasta aquí y el cambiante juego de azar y destino hacia el que vamos.
Ahora soy el tacto de las teclas en mis dedos, el brillo del monitor en mi rostro, el insomnio, el dolor de la ruptura.
Cuídeme por siempre entonces de buscar la absoluta verdad en mis memorias y aún peor, de buscar ahí mi felicidad, porque viviré por siempre persiguiendo sombras.
Cuídeme también de olvidar alguna vez que todas mis memorias son la misma, el mismo soneto cantado en los idiomas de mis distintas acciones y que la única y persistente e imborrable verdad sobre los hechos que guardan estos actos y estas memorias es esta:
"Hubo humanidad aquí, hubo grandes errores, pero aprendizaje, hubo afán y esfuerzo, ingenuidad y motivos sinceros."
Cuánto no los abaratan, los difuminan, los desdibujan hasta que no queda más que el sueño de otro sueño. Entonces los actos más heroicos, los más grandes gestos de amor, los más felices momentos y las más hermosas experiencias se vuelven una carta inconclusa y tachada y rayoneada escrita para alguien más que tomará nuestro lugar y la leerá casi con ceguera y desdén.
Se vuelven nuestras memorias un oscuro espejo que nos muestra cuán imperfecta es la condición humana. Cuán impotente e incapaz es nuestro cerebro para procesar una realidad tan enloquecedoramente agobiante.
Entonces nunca vemos verdad ni realidad en el pasado porque éstas se esconden sólo en quien abandona esta búsqueda, quien prescinde del "yo" y se resigna al presente, al infinito lugar medio entre todo aquello que nos empujó hasta aquí y el cambiante juego de azar y destino hacia el que vamos.
Ahora soy el tacto de las teclas en mis dedos, el brillo del monitor en mi rostro, el insomnio, el dolor de la ruptura.
Cuídeme por siempre entonces de buscar la absoluta verdad en mis memorias y aún peor, de buscar ahí mi felicidad, porque viviré por siempre persiguiendo sombras.
Cuídeme también de olvidar alguna vez que todas mis memorias son la misma, el mismo soneto cantado en los idiomas de mis distintas acciones y que la única y persistente e imborrable verdad sobre los hechos que guardan estos actos y estas memorias es esta:
"Hubo humanidad aquí, hubo grandes errores, pero aprendizaje, hubo afán y esfuerzo, ingenuidad y motivos sinceros."
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