Qué poco valor les hemos dado últimamente. Mira que vender su imagen, casi eterna, por unas cuantas letras bonitas. Efímeras, para colmo.
También ellas nos han de intercambiar por tonterías, y también nos han de agrupar en formas bien bobas y de poner nombres bien chairos.
Anyway... Son hermosas. Y a final de cuentas; "Todos somos polvo de estrellas" sentenció alguien, alguna vez. Todos somos polvorientamente hermosos, entonces. Ya es algo.

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