jueves, marzo 9

Ven, levántate

Todos nos hemos caído. Yo también, no te imaginas cuántas veces.

No te acongojes. Yo sé que no puedo levantarte aunque se me esté quemando el corazón de no hacerlo porque lo sé, está asqueroso ahí abajo. También sé que no puedes creerme, pero yo te entiendo. Ahora no lo ves, pero todo esto tiene un propósito. Como cuando debes meter el metal recién moldeado al fuego para volverlo duro.

Tienes mi fe. Tú sabes qué rollo. Sé que vas a estar así más de lo que yo quiero, porque lo que quiero para ti es que estés así exactamente nada, pero te tocó y tú puedes.

No te preocupes por cómo me dejas, duele, pero la vida duele. Yo sé, yo sé. Es curioso cómo la vida me ha puesto para ti en el extremo exactamente contrario de la última vez que viví algo como esto. No todo es un ciclo infinito de repeticiones, pero sí se llegan a dar vueltas simétricas de vez en cuando.

Pero bueno, sólo quiero decirte que no estás sola. Que yo te admiro y que sé que sabrás levantarte y que no te vuelvas a caer nunca cuando ya estés arriba. Yo tampoco me dejaré caer y sé que nos veremos del otro lado.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario